GRANADA DIGITAL
BUBIÓN EL PUEBLO QUE HAHECHO DE LA TRANQUILIDAD SU SELLO DE IDENTIDAD.
La entrada en la red internacional Cittaslow, el impulso del Andalucía Slow Fest y una forma diferente de entender el turismo han consolidado al municipio alpujarreño como un referente del turismo sostenible
Ese fue el punto de partida de una reflexión que comenzó hace una década en el Ayuntamiento. Cuando María del Carmen Pérez asumió la Alcaldía en 2015, una de las preguntas que se planteó junto a su equipo era cómo diferenciar a Bubión del resto de destinos rurales sin alterar la esencia del pueblo. La respuesta llegó tras conocer la red internacional Cittaslow, un movimiento nacido en Italia que promueve un modelo de desarrollo basado en la calidad de vida, la sostenibilidad, la protección del patrimonio, el consumo de proximidad y un ritmo de vida alejado de las prisas.
La alcaldesa recuerda que, al conocer la filosofía de esta red, tuvo la sensación de que no se trataba de transformar Bubión para cumplir unos requisitos, sino de reconocer oficialmente una forma de vivir que llevaba décadas instalada en el municipio. "Lo que hicimos fue ponerle nombre a lo que Bubión siempre había sido", explica durante la entrevista concedida a GranadaDigital.
Aquella decisión convirtió al municipio en el único representante andaluz de la red Cittaslow y supuso mucho más que la obtención de un distintivo. También permitió reforzar un relato propio en torno a Bubión, basado en la autenticidad y en un turismo que busca vivir el destino, no simplemente visitarlo.

Bubión. Calle.
Mucho más que un sello turístico
Hablar de Cittaslow es hablar de una manera diferente de entender el desarrollo de un pueblo. La red nació a finales de los años noventa inspirada en el movimiento Slow Food, que defendía la gastronomía tradicional frente a la comida rápida. Con el tiempo, esa filosofía se trasladó también al urbanismo, la movilidad, el comercio local, la cultura y la relación entre los vecinos y su entorno.
En Bubión esa idea encontró un terreno especialmente fértil. Su arquitectura tradicional, heredada de la influencia bereber; sus calles estrechas; el valor del paisaje; la cercanía entre los vecinos y una economía muy vinculada al pequeño comercio, la artesanía y el turismo rural encajaban de forma natural con los principios de la red.
Pero la alcaldesa insiste en que nunca se trató de utilizar el sello como una herramienta de marketing. "Queríamos darle identidad al pueblo. Que cuando alguien escuchara el nombre de Bubión entendiera qué iba a encontrar aquí." Y lo que encuentra quien llega al municipio es precisamente lo que ha permitido diferenciarlo de otros destinos rurales. Un lugar donde caminar sin rumbo es casi una obligación, donde el tiempo parece discurrir a otra velocidad y donde el paisaje invita a detenerse más que a correr de un punto a otro.
Cuando el turismo también obliga a poner límites
Ese éxito, sin embargo, también ha abierto nuevos debates. Bubión recibe cada año miles de visitantes atraídos por el Barranco de Poqueira, la cercanía con Sierra Nevada y la imagen de uno de los pueblos más bellos de Andalucía. La alcaldesa celebra ese interés, pero reconoce que el verdadero reto consiste en gestionar ese crecimiento sin que termine alterando aquello que hace especial al municipio.
"No queremos un pueblo lleno únicamente los fines de semana"
Durante los puentes o en determinadas épocas del año, la población se multiplica por casi cuatro y la presión sobre los servicios municipales aumenta considerablemente. El abastecimiento de agua, el tráfico, el aparcamiento o la propia convivencia cambian durante esos días, una realidad que obliga al Ayuntamiento a buscar un equilibrio constante entre la actividad turística y la calidad de vida de los vecinos.
Ese equilibrio forma parte, precisamente, de la filosofía Cittaslow. No se trata de limitar el turismo, sino de hacerlo compatible con el bienestar de quienes viven todo el año en el municipio.

Que Bubión tenga vida los doce meses del año
Por eso, cuando María del Carmen Pérez habla del futuro, rara vez pone el foco en aumentar el número de visitantes. Su preocupación está en otro lugar. "Nuestro gran reto es que la gente venga a vivir aquí, no solo a pasar el fin de semana."
La despoblación sigue siendo una de las principales amenazas para muchos municipios del interior de Granada y Bubión no es una excepción. Este curso apenas hay cuatro alumnos en el colegio del municipio, una cifra que refleja el desafío demográfico al que se enfrenta la localidad.
Paradójicamente, la alcaldesa asegura que personas interesadas en instalarse en Bubión existen. El problema aparece cuando buscan una vivienda. La expansión del alojamiento turístico ha reducido la oferta de alquiler de larga duración y muchas familias que desean trasladarse al municipio terminan desistiendo porque no encuentran dónde vivir. Por ello, el Ayuntamiento trabaja ya en distintas fórmulas para impulsar nuevas viviendas destinadas a residentes permanentes.
"Tenemos prácticamente todos los servicios. Farmacia, médico, supermercado, actividades culturales... Lo que necesitamos es que haya más viviendas para quienes quieran hacer aquí su proyecto de vida."
Una filosofía que también mira al futuro de la comarca
La idea de vivir sin prisas también ha empezado a extenderse más allá del propio municipio. En los últimos años han surgido iniciativas que trasladan esa filosofía a otros sectores económicos de la Alpujarra, especialmente a la artesanía y al textil tradicional, apostando por la producción sostenible, el consumo responsable y la recuperación de los oficios vinculados al territorio.
La Diputación de Granada también ha respaldado esta línea de trabajo con proyectos que buscan convertir el concepto "slow" en una herramienta para generar empleo y fijar población en la comarca. La idea es sencilla: aprovechar aquello que hace única a la Alpujarra para crear nuevas oportunidades sin renunciar a su identidad.
Ese planteamiento conecta plenamente con la visión que defiende el Ayuntamiento de Bubión. Crecer, sí. Pero hacerlo respetando el paisaje, el patrimonio y la forma de vida que durante generaciones han convertido al municipio en un lugar diferente.
Una tranquilidad que no se puede construir de un día para otro y que tampoco está garantizada para siempre. Por eso, mientras otros destinos centran todos sus esfuerzos en atraer cada vez a más visitantes, Bubión ha decidido que su objetivo pasa por algo mucho más complejo: conseguir que quienes lleguen entiendan el lugar que están visitando y que, al mismo tiempo, quienes viven allí puedan seguir reconociendo el pueblo en el que siempre han vivido.
Porque, como resume la propia alcaldesa, el desafío no es solo que Bubión siga siendo un destino atractivo. "El verdadero reto es que, dentro de diez o quince años, siga siendo, sencillamente, Bubión".
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