- EL PRECIO DE LA ACEITE DE OLIVA EN ORIGEN SE MANTIENEN ESTABLE MIENTRAS LOS COSTES SIGUEN SUBIENDO- JAÉN HOY
El escenario internacional, marcado por la inestabilidad geopolítica, provoca en las últimas semanas un encarecimiento de insumos básicos para el sector agrario
La OCU pide retirar el aceite de orujo por "presencia de contaminantes" y el sector defiende que cumple la ley
Con la campaña de comercialización a buen ritmo y unos costes que siguen subiendo como consecuencia del escenario político mundial, el precio del aceite de oliva en origen se encuentra estancado. En esa tendencia lleva desde septiembre del año pasado, solo en el mes de noviembre, a las puertas de la campaña, alcanzó los 5,2 euros el litro, según los datos consultados en el portal Poolred.
Sin embargo, este fue un caso puntual, en este mes de marzo, las cotizaciones han oscilado entre los 4 y los 4,3 euros por litro. Las últimas operaciones registradas sitúan el precio en torno a los 4,1 euros. Días antes, el 17 de marzo, el aceite llegó a alcanzar los 4,4 euros por litro, mientras que el 16 de marzo se situó en los 4 euros. En febrero también se registraron ligeros repuntes puntuales que llevaron el precio hasta los 4,5 euros, aunque la media del mes se mantuvo en torno a los 4,3 euros.
La tendencia ya se había iniciado a comienzos de año. En enero el precio volvió a tocar los cuatro euros por litro, con máximos de 4,3 euros. Si se observa la evolución desde el pasado verano, se aprecia que en julio el aceite todavía no alcanzaba esa barrera de los cuatro euros. Fue a finales de agosto cuando comenzó a superar ese nivel, iniciando una subida moderada que, sin embargo, se ha frenado en los últimos meses.
Tras el pico registrado en noviembre, cuando superó con claridad los 4,5 euros por litro, el mercado comenzó un proceso de ajuste que lo ha llevado nuevamente a estabilizarse en torno a los cuatro euros. Todo ello ocurre en un contexto que, según el propio sector, no justificaría una paralización de los precios.
Y es que la campaña de comercialización del aceite de oliva continúa mostrando un comportamiento especialmente dinámico en el mercado, con un elevado ritmo de ventas pese a que la producción es inferior a la del pasado año. Así lo reflejan los últimos datos provisionales correspondientes al mes de febrero publicados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA).
Según estas cifras, durante el mes de febrero se produjeron 141.135 toneladas de aceite de oliva, lo que sitúa la producción acumulada de la campaña en torno a 1,19 millones de toneladas. Aun así, el volumen final podría quedar ligeramente por debajo de las previsiones iniciales.
A pesar de esa menor producción, alrededor de un 15% inferior a la del año pasado a estas alturas de la campaña, el mercado mantiene una fuerte actividad comercial. Solo durante el mes de febrero se vendieron cerca de 140.000 toneladas de aceite de oliva, incluyendo las importaciones, lo que supone el mejor dato registrado desde el inicio de la campaña.
Este elevado ritmo de ventas pone de manifiesto que la demanda continúa siendo sólida tanto en el mercado nacional como en el internacional. Sin embargo, esa fortaleza del mercado no se está trasladando de forma significativa a los precios en origen, que siguen moviéndose en una franja muy estrecha.
A esta situación se suma además el incremento de los costes de producción que están soportando los agricultores. El escenario internacional, marcado por la inestabilidad geopolítica, ha provocado en las últimas semanas un encarecimiento de insumos básicos para el sector agrario.
La escalada del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán ha encendido todas las alarmas entre los productores de la provincia de Jaén, uno de los principales territorios olivareros del mundo.
Fertilizantes y gasóleo
Entre los incrementos más preocupantes se encuentran los de los fertilizantes, especialmente los nitrogenados, que representan aproximadamente el 35% de los costes totales de producción en el olivar. También el gasóleo ha registrado subidas inmediatas, lo que repercute directamente en el coste de las labores agrícolas.
Este escenario complica especialmente la viabilidad económica de determinados modelos de explotación, como el olivar tradicional y, sobre todo, el de montaña, donde los costes de producción son más elevados y los márgenes más ajustados.
Aun así, la situación actual no es tan negativa si se compara con la vivida hace un año. En marzo del año pasado, el precio del aceite de oliva en origen ni siquiera alcanzaba los cuatro euros por litro.
Desde entonces la tendencia ha sido ligeramente ascendente, aunque en los últimos meses se ha estabilizado en torno a esa cifra. Un nivel que, si bien supone una mejora respecto al ejercicio anterior, sigue generando incertidumbre entre los productores ante el aumento continuado de los costes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario