-GIGANTE DORMIDO DE ALMERÍA: MIL TESOROS TURÍSTICO SIN EXPLOTAR- DIARIO DE ALMERÍA
A pesar de contar con un catálogo de recursos que fusiona la épica minera del siglo XIX con la vanguardia tecnológica del “modelo Almería” en la agricultura, la provincia aún no ha logrado capitalizar de forma integral su patrimonio industrial. Un reciente estudio de la Universidad de Almería, que analiza la percepción de residentes y visitantes nacionales, pone de manifiesto una paradoja evidente: mientras que el 92 % de los almerienses reconoce con orgullo que la provincia posee elementos únicos para el turismo industrial, la realidad operativa revela que este sector sigue siendo una asignatura pendiente en la diversificación de la economía turística local.
Frente a la cronificada estacionalidad, Almería posee los ingredientes necesarios para romperla. El estudio, capitaneado por el profesor titular Juan Velasco Muñoz, coordinador del área de Economía Aplicada y responsable del grupo de investigación SEJ647, ha identificado 969 elementos que abarcan desde la minería hasta la energía solar—, pero carecen todavía de la estructura necesaria para convertirlos en un producto turístico de masas o de alto impacto internacional.
Almería gusta, pero su patrimonio industrial se desconoce
La investigación, fundamentada en 412 encuestas locales y 405 nacionales, dibuja un escenario de oportunidades desaprovechadas. Los encuestados, con un perfil joven y altamente cualificado (más del 45% con estudios universitarios), son capaces de identificar algunos recursos aislados, pero la oferta no termina de cuajar como un itinerario cohesionado.
El complejo minero de Rodalquilar encabeza el conocimiento local con apenas un 16,7 % de menciones, seguido por el Cable Inglés y las Menas de Serón. Sin embargo, más allá de estos nombres propios, una vasta red de recursos –como las factorías de salazones de Villaricos, los molinos históricos de la Alpujarra o las salinas de Roquetas— permanecen en una suerte de olvido institucional o en desuso, sin programas de visitas estables que permitan rentabilizar su valor histórico. Encabeza la encuesta nacional el complejo cinematográfico de Tabernas, el Cable Inglés, las canteras de Macael y las minas de Rodalquilar.
Un potente recurso por explotar
Uno de los puntos más críticos que señala el estudio es el escaso aprovechamiento de la industria viva. Mientras que Almería es referente mundial en agroindustria, solo un 7 % de los encuestados identifica los invernaderos como un recurso turístico real. A pesar de contar con enclaves de experimentación como Las Palmerillas o empresas pioneras en visitas como Clisol, la gran “huerta de Europa” sigue siendo, para muchos, un paisaje plástico por descubrir desde dentro.
Lo mismo ocurre con el sector energético y científico: activos de relevancia global como la Plataforma Solar de Tabernas o el Observatorio de Calar Alto aparecen de forma testimonial en el imaginario de los encuestados, lo que evidencia una desconexión entre la potencia industrial de la provincia y su capacidad de seducción turística.
El estudio también revela un vacío en sectores con un encanto nostálgico y artesanal. Los talleres de alfarería en Níjar o Albox y los telares de la sierra apenas alcanzan un 7,5% de reconocimiento, lo que sugiere que la artesanía almeriense está perdiendo la batalla de la visibilidad frente a otros destinos. Incluso sectores con una infraestructura consolidada, como el pesquero en los puertos de Adra o Garrucha, o el ferroviario con el puente de Santa Fe de Mondújar, son percibidos como elementos aislados en lugar de formar parte de una estrategia de provincia que venda la “experiencia de la transformación”.
“El inventario es una herramienta de partida”
Con un total de 969 elementos identificados como recursos de turismo industrial, el estudio, que incluye la encuesta de grado de conocimiento nacional y provincial, “es una herramienta de partida para la planificación turística, la valorización del patrimonio y la activación de nuevas dinámicas económicas”, valora el profesor titular de Economía Aplicada de la UAL Juan Velasco. Es una oportunidad significativa de desarrollo de productos turísticos, especialmente para comarcas como Campo de Níjar y Bajo Andarax, o el Bajo y Alto Almanzora.
Las conclusiones del estudio apuntan a que Almería se encuentra ante un diamante en bruto. El respaldo social es absoluto y el interés del público nacional —especialmente de Madrid, Cataluña y el resto de Andalucía— es real y creciente. Sin embargo, para que el turismo industrial deje de ser una lista de recursos en un papel y se convierta en un motor económico, se requiere una apuesta decidida por la musealización, la creación de rutas interconectadas y, sobre todo, una comunicación que sepa vender que en Almería no solo se disfruta del sol, sino que se puede aprender cómo se ha construido, desde sus minas y sus campos, la historia de la modernidad.

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