UN EXHAUSTIVO ANÁLISIS DE 20 ESLABONES DESCARTA MARGENES ABUSIVOS EN LA CADENA ALIMENTARIA
AGRICULTURA
Hidalgo admite que hay un “interés de parte” en CAEA, pero también asegura que su propuesta -la de analizar los costes y los márgenes de todos los eslabones de la cadena- responde al “sentido común” y a la “propia estructura de la economía”: “Hay que huir de decir que si un kilo de patatas sale a 30 céntimos del campo y llega a la mesa a 2,5 euros hay alguien que se la está llevando gorda”, afirma, en referencia a informes periódicos como el IPOD de COAG, con el que se muestra muy crítico. Según Hidalgo, esta metodología “ignora por completo los procesos de creación de valor que se desarrollan entre la producción primaria y el consumo final” y es, por tanto, simplista y “generadora de alarma social”, al imputar al distribuidor toda la diferencia entre origen y destino.
El estudio de Hidalgo divide en cuatro niveles comerciales los eslabones cadena (origen, transformación, mayorista y consumidor) e identifica decenas de procesos que intervienen en la configuración de los productos, cada uno con su coste directo e indirecto y también con su margen, “porque tiene que haberlo, si no las empresas no trabajan y no llega la patata a casa”. En el aceite de oliva, por ejemplo, hay hasta 30 pasos antes de que el consumidor coja la botella del lineal, cada uno con sus costes correspondientes (ver gráfico).
"Uno de los sistemas agroalimentarios más eficientes de Europa"
Del análisis de la cadena de los cinco productos objeto de análisis, el sector lácteo presenta el multiplicador más bajo (2,06 veces), seguido del avícola de pollo (2,60), aceite de oliva (3,19 veces), patata (3,06 veces) y limón (4,57 veces). Son valores que, según Hidalgo, “sitúan a España entre los sistemas agroalimentarios más eficientes de Europa”. “Si se estudia la evolución de los márgenes del sector entre 2022 y 2024 (marcados por una subida muy fuerte de precios) se observa, según los datos de Hacienda, que los márgenes se reducen. Eso es coherente con la existencia de un mercado muy competitivo. Porque cuando pensamos en las distribuidoras salen tres o cuatro nombres, pero solo en Andalucía puede haber 250 y las grandes tienen un porcentaje del mercado muy inferior al de países como Alemania y Francia”, afirma.
“Uno piensa que la patata se recoge, se mete en la malla, se manda al supermercado y ya la compramos; y no podemos imaginar los puntos de transformación que tiene ese producto a lo largo de toda la cadena”, señala el profesor de la Olavide. El estudio, en concreto, afirma que el proceso de transformación de la patata, “frecuentemente subestimado como intermediación innecesaria constituye en realidad la transformación más crítica de la cadena, representando el 46% del valor añadido total”. Este proceso incluye lavado, clasificación óptica, envasado en múltiples formas, etiquetado con información nutricional y desarrollo de marcas comerciales. En el caso del limón las centrales hortofrutícolas concentran el 61,1% del valor añadido, con procesos de clasificación óptica, sistemas de trazabilidad automatizados, cámaras de conservación y líneas de envasado diferenciadas.
Una metodología para evaluar de forma precisa cómo se forman los precios
El de Hidalgo no es ni mucho menos el primer estudio que se hace sobre la cadena de valor. Se han hecho varios, algunos por organismos oficiales como el Ministerio de Agricultura, la Consejería de Agricultura o la Agencia para la Defensa de la Competencia de Andalucía. El factor diferencial es que este análisis propone “una metodología que permita evaluar de una forma precisa y exhaustiva cómo se forman los precios”. “Se trata -explica- de aprovechar toda la información dispersa y hacer una simulación, un diseño con más granulidad para el análisis”. Para Hidalgo, la fórmula podría ser aprovechable por los organismos públicos para hacer una estadística periódica, pero eso, dice, “requiere de tiempo y esfuerzo presupuestario”.
De aplicarse en algún momento, cree que tendría un efecto “pedagógico”, porque se explicaría bien la diferencia entre el precio de origen y el de destino. “Ya dependería de uno y su prejuicio aceptar la explicación o no”. También serviría para la transparencia: se podría observar si hay márgenes excesivamente elevados en algún eslabón de la cadena: “sería como tomar el pulso”. En este sentido, Hidalgo asegura que normalmente estos márgenes en son muy pequeños. Su modelo de negocio se basa en vender en volumen lo máximo posible con una ganancia mínima por producto.


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