VEINTE AÑOS DESPUÉS, LAS URNAS VUELVEN AL BERNABEU
VAVEL DEPORTES
Desde aquel día de marzo en que Ramón Calderón salió victorioso por una diferencia de apenas 100 votos frente a Juan Palacios, el club blanco, uno de los últimos "románticos" que quedan en el fútbol español al mantener la propiedad en sus socios, no ha vuelto a reunir a sus socios en "la fiesta de la democracia". El regreso de Florentino Pérez a la presidencia en 2009, tras la dimisión de Calderón y el mandato interino de Vicente Boluda, supuso una situación de estabilidad tan grande, acompañada de enormes éxitos deportivos, que evitó que apareciera ningún candidato con suficiente fuerza o apoyos como para hacer frente al actual presidente madridista. Hasta ahora, con la irrupción de Enrique Riquelme, que al contrario de su primera aparición en el imaginario madridista en 2021, esta vez viene tras el llamamiento a las urnas de Florentino Pérez y, ahora sí, con un proyecto -o una idea- de proyecto para lo que vislumbra como el Real Madrid del futuro.
En VAVEL hemos contado en los últimos días el desarrollo de este proceso electoral, desde la recordada rueda de prensa de Florentino Pérez, hasta los nombres que ya se vinculan a la candidatura del empresario alicantino.
- Riquelme comunica su intención a la presidencia del Real Madrid
- Las dos bazas de Enrique Riquelme para ganar las elecciones
Un club de gran tradición electoral
La presidencia del Real Madrid ha sido un cargo electivo desde su propia fundación en 1902 por los hermanos Juan y Carlos Padrós, junto a Julián Palacios. En aquellos primeros años de vida, el club vivía una rotación constante de presidentes cuya labor era más representativa que ejecutiva, con algunas excepciones como la de Pedro Parages (1916-1926), creador de la reglamentación fundacional del club, pionero en la explotación del fútbol como espectáculo deportivo y el presidente que inauguró el antiguo estadio de Chamartín en 1924.
Tras la época de la Segunda República y la Guerra Civil, época convulsa, llena de intercambios de presidentes no electos y de graves problemas institucionales y económicos que fueron solventados por ayuda financiera privada de sus propios socios, llegaría el nombramiento, en septiembre de 1945, de Santiago Bernabéu de Yeste como presidente del Real Madrid, dando comienzo a una de las etapas más gloriosas del club. Durante los siguientes 35 años, el Real Madrid, liderado por Bernabéu, ganó 6 Copas de Europa, 16 Ligas, 6 Copas de España y 1 Copa Intercontinental, juntó a los mejores jugadores del momento (Di Stéfano, Puskas, Gento...) y como colofón, construyó el estadio más grande de Europa en ese entonces, el Nuevo Chamartín, que pasaría a llamarse Santiago Bernabéu años después.
El crecimiento del club fue tan grande que nadie le disputó la posición durante más de tres décadas. No fue hasta el fallecimiento de Bernabéu, en 1978, que el club viró a las urnas, comenzando con el nombramiento del directivo Luis de Carlos, ganador de las elecciones de 1982 frente a la candidatura de un joven Ramón Mendoza, que no alcanzaría la presidencia hasta 1985, al ser el único candidato en presentarse. Mendoza resultó reelegido en dos ocasiones, 1991 y 1995 (esta última ganando a la primera candidatura de Florentino Pérez) pero incapaz de hacer frente a la gran deuda del club, y amenazado por sospechas de fraude en las elecciones, dimitió, dejando el cargo a su vicepresidente, Lorenzo Sanz.
Sanz sería reelegido como único candidato en 1998, año en que se consiguió la ansiada Séptima Copa de Europa para los blancos. Dos años después, al calor de la Octava, convocó unas nuevas elecciones, convencido de su victoria. Para entonces, Florentino Pérez había aprendido de su anterior derrota frente a Mendoza y supuso el punto de inflexión para la creación del Real Madrid del Siglo XXI.
Primera etapa de Florentino Pérez: Los Galácticos
Con un ilusionante proyecto para la construcción de la nueva Ciudad Deportiva y el fichaje de Luis Figo -entonces capitán del FC Barcelona- como principal baza, Florentino Pérez derrotó a Lorenzo Sanz en las elecciones y comenzó la era de los Galácticos. Asentando las bases del Real Madrid que conocemos hoy, como una enorme multinacional de entretenimiento y con las estrellas más grandes de este deporte, como Figo, Zidane, Ronaldo o Beckham.
Los fichajes y la consecución de la Novena Copa de Europa en 2002 dieron a Florentino el apoyo mayoritario de los socios y éste arrasó en las siguientes elecciones de 2004, superando el 90% de los votos frente a Lorenzo Sanz y Arturo Baldasano. Sin embargo, el proyecto comenzó a desmoronarse a nivel deportivo debido a los malos resultados de las últimas temporadas y a la dificultad de gestionar una plantilla plagada de egos e indisciplina. Florentino terminó dimitiendo en febrero de 2006 y se convocaron para julio de ese mismo año unas nuevas elecciones, las últimas celebradas hasta la fecha.
2006, la gran batalla por la presidencia
En verano del año 2006 no solo se vivieron las últimas elecciones "reales" a la presidencia del club, también fueron las que reunieron mayor número de candidatos. Hasta cinco candidaturas diferentes en un ambiente de gran hostilidad y un clima tenso en el club debido al colapso de los años anteriores. Ramón Calderón, Juan Palacios, Juan Miguel Villar Mir, Lorenzo Sanz y Arturo Baldasano se midieron en las urnas y el resultado final terminó dando por ganador a Ramón Calderón por una diferencia mínima, pero que tuvo desde el primer momento la sospecha sobre el recuento del voto por correo y en captaciones irregulares de algunas firmas.
Aunque el periodo de Calderón como presidente tuvo cierto éxito deportivo, ganando dos ligas consecutivas con fichajes de renombre como los neerlandeses Van Nistelrooy y Arjen Robben o el último balón de oro y campeón del mundo con Italia, Fabio Cannavaro, el conflicto electoral llegó hasta los juzgados, declarando nulos más de 10.000 votos postales e imputando al presidente por fraude electoral, junto con algunos de sus colaboradores más cercanos. En diciembre de 2008, la directiva de Calderón tocó fondo al ser descubierto un intento de manipulación de resultados en la Asamblea General de socios compromisarios. Varias personas ajenas al cargo de socio compromisario e incluso algunos totalmente ajenos a la masa social, fueron introducidos en el recinto de forma irregular para suplantar las identidades de algunos socios reales y dar su voto favorable a las cuentas de Calderón. La revelación de esta irregularidad terminó forzando la dimisión irrevocable de Ramón Calderón el mes siguiente, recayendo la presidencia, de forma interina, sobre su vicepresidente, Vicente Boluda.
Regreso triunfal de Florentino, la reingeniería de los Estatutos
La caída de la junta directiva de Ramón Calderón llevó al club a unos nuevos comicios en 2009. Florentino Pérez fue el único candidato en presentarse y, una vez tomado el cargo, impulsó una reforma estatutaria para salvar al club de la vulnerabilidad democrática de los últimos años, algo que amenazaba la estabilidad y supervivencia a largo plazo del club ante la presencia, cada vez mayor, de grandes capitales extranjeros y fondos soberanos que llegaban a Europa con la idea de hacerse con el control de varios clubes.
Esta reforma, aprobada en 2012, restringió los requisitos para poder presentarse ante los socios como candidato a la presidencia del club. Aumentó la antigüedad del socio de 10 a 20 años mínimos ininterrumpidos, así como 15 para vicepresidente y 10 para vocales, también se requiere la nacionalidad española obligatoria y un preaval del 15% sobre el presupuesto general y respaldado únicamente con el patrimonio personal del candidato, para evitar la entrada de grandes corporaciones como avalistas. De manera inmediata tras su aprobación, un grupo de socios interpuso una demanda contra esta reforma, la cual ponía unos requisitos "prohibitivos" para cualquier posible candidato que no fuera parte de un reducidísimo círculo de multimillonarios nacionales. El conflicto se alargó hasta 2018, fecha en que el Tribunal Supremo dictó sentencia favorable a Florentino Pérez, subrayando la importancia de establecer unos criterios idóneos y estrictos para garantizar la solvencia patrimonial de un club como el Real Madrid, con presupuestos colosales y sin ser denominado una SAD (Sociedad Anónima Deportiva)
Desde esta segunda presidencia de Florentino Pérez, el club ha vivido unos años de estabilidad institucional, sin una oposición real, debido a dos factores clave. El primero, obviamente los estrictos requisitos aprobados en 2012, que requieren una antigüedad de 20 años como socio y un aval bancario que sea equivalente al 15% del presupuesto, que actualmente se estima en unos 1200 millones de euros (el aval rondaría los 187 millones) El segundo, por pura política. Objetivamente, el Real Madrid se ha alzado como el club más exitoso de la última década, ganando 6 Champions League en los últimos 13 años (tres de ellas de forma consecutiva) y la reforma del nuevo Bernabéu ha transformado por completo el estadio, convirtiendo al actual presidente blanco en el dirigente más importante de la historia del club, a la altura de Santiago Bernabéu. Ambos presidentes son parte principal de la historia del Real Madrid, y no solo gracias a sus éxitos deportivos, sino a su labor de transformación y crecimiento del club, siendo capaces de mantener sus dilatadas legislaturas durante varias décadas.
Al igual que pasara en el siglo pasado, la figura y el legado del presidente se convierte, ya de por sí, en un elemento capaz de vetar por sí solo a cualquier candidatura que pueda surgir. De hecho, desde que llegara en 2009, hasta cuatro elecciones más han sido convocadas por el club (2013, 2017, 2021 y 2025) sin que existiera un rival real que hiciera oposición a Florentino Pérez. Provocando una paradoja electoral: El Real Madrid es un club que presume de su modelo de gestión democrática basada en sus socios, y sin embargo, los mismos llevan 20 años sin acudir a las urnas para elegir un nuevo presidente.
Eso sí, este hecho no convierte el proceso electoral madridista en ilegítimo, ni mucho menos, de hecho, si no se han celebrado elecciones ha sido por ausencia de candidatos que cumplieran los requisitos que pudieran, al menos, equipararlos económicamente al actual presidente madridista. Hasta ahora, momento en que entra en escena el empresario Enrique Riquelme, cuyo nombre comenzó a sonar como posible candidato opositor en 2021, pero sin llegar a presentar de manera oficial una candidatura, algo que sí anuncia que ocurrirá ahora, en 2026. La inesperada convocatoria a las elecciones de este año ha reactivado, de forma express esta candidatura.
¿Y quién es Enrique Riquelme?
El nuevo candidato a la presidencia del Real Madrid es un empresario de 37 años originario del municipio de Cox, en Alicante. Es fundador y presidente ejecutivo del Grupo Cox, una empresa vinculada a la energía y el agua.
Pese a su juventud, Riquelme sí que reúne los requisitos, a priori, impuestos en los estatutos del Real Madrid para optar a la presidencia. Gracias a su empresa, con la que ha realizado proyectos con países como Chile, México, Panamá, Colombia, Portugal y España, ha adquirido el capital necesario para avalar el 15% del presupuesto del Real Madrid. Galardonado varias veces por su labor empresarial.
Aunque su nombre se escuchó por primera vez hace cinco años como un posible rival de Florentino por la presidencia, siempre se mantuvo alejado de los focos, hasta que el pasado 12 de mayo, en la rueda de prensa ofrecida por el presidente madridista, éste fue señalado (indirectamente) por Florentino, que hablaba de algunos "niños" que anhelaban el poder y se movían en las sombras para desestabilizar al club. Sin mencionar su nombre, todos los medios apuntaron en dirección a Enrique Riquelme, que contestó rápidamente a Florentino Pérez con una carta dirigida al máximo mandatario madridista, en la cual, además de expresar su profunda admiración por los logros conseguidos hasta ahora, le confirma que reúne los requisitos necesarios y que presentará su candidatura, deseando un proceso transparente y limpio que garantice el mejor presente y futuro para el Real Madrid.







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