GRANADA HOY
"INPACTA VERLO ASÍ, TAN NEGRO" PINOS DE VALLE RECUPERA LA NORMALIDAD TRAS UN CONFIRMAMIENTO DESEIS HORAS POR UN INCENDIO FORESTAL.
La Junta activó la situación operativa 1 ante el avance del fuego en el pantano de Béznar y recomendó a los vecinos no salir de casa por precaución
Así te hemos contado el avance del fuego en Pinos del Valle
El fuego ha vuelto a poner en alerta a la provincia de Granada. Después de varios focos activos en distintos puntos del territorio, hoy ha sido el turno de Pinos del Valle, cuyos vecinos han tenido que ser confinados por precaución durante varias horas después de que se declarase un incendio en los alrededores del pantano del Béznar, en el término municipal de El Valle, que, avivado por las fuertes rachas de viento obligaron a la Junta de Andalucía a fase de emergencia, situación operativa 1, poco antes de las 14:00 horas, manteniéndose activa hasta las 20:00 horas. De momento, el fuego sigue activo, aunque estabilizado, y sobre la zona aún trabajan efectivos del Infoca para tratar de extinguirlo.
Las llamas generaron una columna de humo visible desde varios kilómetros antes de llegar a la localidad, a cuya entrada una patrulla de la Guardia Civil impedía el acceso, aunque por suerte el fuego no llegó a afectar como explicaba a primeras horas de la jornada Mercedes Moreno, alcaldesa de El Pinar, a este periódico, al tiempo que transmitía a sus vecinos seguir las recomendaciones de seguridad.
Pese a todo, la columna de humo era más que visible y, movidos por la libertad que tenían, los vecinos de pueblos colindantes se acercaban para ver qué estaba ocurriendo. “Impacta verlo así, tan negro”, afirmaba Miguel Ángel Sánchez, desde un mirador de Melegís, mientras apuntaba a una llanura que el fuego había pintado de negro tras varias horas de avance de las llamas.
Aunque Sánchez no lo sabía en ese momento, el fuego ha llegado a quemar cerca de 200 hectáreas de terreno, según las estimaciones facilitadas por el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, a primera hora de la noche.
Las cifras, sin embargo, no sirven para cuantificar el daño ocasionado por el fuego, especialmente para aquellos que tenían familiares en Pinos del Valle, como es el caso de José Luis, quien observaba, como tantos otros curiosos, la lucha de los efectivos del Infoca desde el mirador de Béznar, a donde llegó tras recibir el aviso de que el fuego estaba afectando a la zona.
“Mi madre ha salido y un tío mío y una tía mía se han quedado dentro”, contaba a este periódico, añadiendo que sus familiares “están nerviosos” porque aún recuerdan el incendio que quemó parte de la zona hace no tantos años. “Están muy nerviosos de que pueda llegar a afectar al pueblo y de que pueda hacer salir y afectar a otros municipios”.
Desde fuera, reconocía una sensación de impotencia al ver arder de nuevo un entorno cercano: “Impotencia de no saber por qué ha pasado, de ver otra vez cómo es en mi pueblo y no poder hacer nada, no poder ayudar a nadie”.
Un aplauso a quienes luchan contra el fuego
Al tiempo que hacía balance de la superficie quemada, Sanz resaltó el “impecable” trabajo del operativo que combate este incendio por tierra y aire. Las palabras del consejero fueron acompañadas, sin saberlo, de los aplausos de los vecinos que se habían acercado a las inmediaciones de Pinos del Valle y que aportaban su granito de arena para animar a los efectivos aéreos que se acercaban a llenar agua al pantano de Béznar para extinguir las llamas. A esta tarea se encomendaron, con mucho ahínco, los tres hijos de Antonio del Castillo, que se habían desplazado hasta el merendero del pantano, donde era posible ver a los helicópteros a tal distancia que casi acababan mojados por el agua que caía de los helicópteros, aunque el fuerte ruido de las hélices y el motor opacaba la euforia de los tres jóvenes. Poco le importaba, ellos seguían aplaudiendo.
“Ver esto es un poco impresionante y queríamos agradecer a los medios aéreos por la labor que están haciendo”, aseguraba el padre, quien aprovechaba para expresar su deseo de que el fuego se extinguiese “pronto”, por el bien de los habitantes de Pinos del Valle. Como otros, este vecino de Melegís aún tiene en el recuerdo los incendios forestales que afectaron a la zona no hace tantos años y pide que “Dios no quiera” que lo vivido este sábado no se equipare a aquello.
A pocos escasos metros se encontraba Álvaro Entrena, otro de esos granadinos que había aprovechado lo que en principio era un sábado tranquilo de finales de julio –acompañado de una ligera bajada de temperaturas– para salir a pasear al campo con su hijo, cuando se encontró la sorpresa del fuego. Mientras observaba a los helicópteros recoger y lanzar agua para combatir las llamas se consolaba al ver cómo el fuego poco a poco iba perdiendo terreno y aquella columna de humo que le llamó la atención desde varios kilómetros a lo lejos empezaba a adelgazar, todo ello a costa de teñir de negro la zona.
También destacaba la labor de los medios aéreos José Martínez. Mientras el resto de granadinos inmortalizaban con su teléfono móvil las idas y venidas de los helicópteros, este hombre, compañero jubilado de los pilotos del Infoca, apuntaba y disparaba con su cámara para después mandárselas al propio servicio de extinción, explicaba.
Aunque era difícil hablar con él, pues priorizaba la foto del helicóptero antes que la atención a la prensa, Martínez se detenía tras disparar el gatillo y, después, con ese mismo dedo, apuntaba a los medios aéreos que sobrevolaban el pantano para indicar, a modo didáctico, qué estaban haciendo los servicios de extinción.
Los no iniciados se contentan con saber que el trabajo de los servicios de extinción fue combatir el fuego y conseguir que los vecinos de Pinos del Valle volviesen a poder salir de casi tras seis horas de confinamiento. Ese impecable trabajo, digno de un aplauso, logró controlar el incendio que alertó a la provincia a primera hora de la tarde.

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