SALUD BIENESTAR
LA NUEVA LEY ANTITABACO CONVENCE LOS MÉDICOS, AUNQUE PIDEN DOS MEDIDAS MÁS.
- Por su parte, los pacientes reclaman que la norma no solo prohíba, sino que ofrezca ayudas para dejar de fumar
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Por su parte, desde la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), subrayan que el tabaco es el principal factor de riesgo evitable para el desarrollo de tumores y muertes por cáncer, siendo responsable del 33% de los tumores y de un 22% de las muertes por cáncer. Por lo que cualquier acción dirigida al control del mismo es un paso relevante para la SEOM. En este sentido, recuerdan que no fumar continúa siendo la mejor medida preventiva frente al cáncer y otras enfermedades relacionadas con el tabaco: "Nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico". De hecho, es esencial abandonar el consumo de cigarrillos en cualquier fase del tratamiento oncológico para mejorar los resultados clínicos.
No obstante, los oncólogos se muestran preocupados ante el incremento en el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos en jóvenes, considerados la puerta de entrada actual al tabaquismo. "Según datos de la encuesta ESTUDES, prácticamente la mitad de los jóvenes de 14 a 18 años ha probado alguna vez los cigarrillos electrónicos. Muchos de estos dispositivos contienen nicotina, asociada con un fuerte potencial adictivo y riesgos asociados con el desarrollo. Existe una evidencia científica creciente acerca de los potenciales riesgos asociados con las nuevas formas de tabaquismo, como vapeadores o cigarrillos electrónicos. Múltiples sustancias presentes en los cigarrillos electrónicos, como el formaldehído, nitrosaminas y metales pesados, pueden causar daños en el ADN, estrés oxidativo, cambios epigenéticos e inflamación, asociándose con un mayor riesgo de desarrollar un cáncer", alertan.
En la misma línea se posiciona la Sociedad Catalana de Pneumología (SOCAP), que celebra la aprobación de esta nueva ley pero insta a los grupos parlamentarios a impulsar una regulación antitabáquica basada en la evidencia científica para proteger la salud de la población.
"Los nuevos dispositivos de nicotina, como los vapers, calentadores de tabaco y otros se presentan como inocuos, cuando son una trampa que atrae a niños y jóvenes hacia una nueva forma de tabaquismo, con tóxicos peligrosos y que también genera dependencia, aunque la industria lo niegue; y atrapará durante décadas a los jóvenes de hoy, como ocurrió con los adultos que se iniciaron con cigarrillos convencionales, cuando aún eran escolares", afirma Alejandro Frino, uno de los coordinadores del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de la SOCAP.
Los pacientes se pronuncian: "Nadie debería tener que evitar una terraza"
Asimismo, los pacientes también se han pronunciado sobre esta norma. Desde la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) valoran positivamente la aprobación por el Consejo de Ministros del proyecto de ley que modifica la normativa sobre tabaquismo y amplía los espacios libres de humo. Sobre todo, destacan que esta protección alcance al entorno de los centros sanitarios, sociales y educativos, y que las restricciones se apliquen también a los cigarrillos electrónicos y otros productos relacionados.
"Ampliar los espacios sin humo es una medida necesaria para proteger la salud de toda la población, pero especialmente la de quienes ya conviven con una enfermedad crónica. Nadie debería tener que evitar una terraza, la entrada de un hospital o cualquier otro espacio compartido porque respirar humo o aerosoles ajenos puede agravar su estado de salud", señala Carina Escobar, presidenta de la POP.
Además, la organización pone el foco en lo relacionado con la protección específica de la infancia y la adolescencia, tanto mediante la prohibición expresa del consumo por parte de menores como a través de las restricciones a la publicidad, promoción y patrocinio. Pero también piden más: "Reclamamos que el Sistema Nacional de Salud ofrezca, en condiciones de equidad, asesoramiento, seguimiento y acceso a tratamientos eficaces de deshabituación tabáquica, mediante una respuesta multidisciplinar y adaptada especialmente a las personas con enfermedades crónicas o en situación de mayor vulnerabilidad".
En palabras de Escobar, la futura ley "no puede limitarse a establecer prohibiciones". También debe ofrecer información, acompañamiento sanitario y acceso equitativo a los tratamientos para dejar de fumar. De manera que hay que "ayudar a las personas sin culpabilizarlas ni estigmatizarlas". A ello se suma también su petición sobre reforzar la investigación del impacto específico del tabaquismo en las personas con necesidades crónicas de salud. "Disponer de datos fiables y actualizados, desagregados por patologías y características de la población, permitirá diseñar intervenciones más efectivas y evaluar adecuadamente sus resultados", reflexionan desde POP.
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