martes, 4 de junio de 2013

LOS JÓVENES EMPIEZAN A MIRAR AL CAMPO COMO SALIDA

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Más de 300 jienenses estarían esperando las ayudas para entrar en la actividad agraria, según fuentes del sector.|

Parece que el 'Mamá quiero ser agricultor' habría enterrado en el baúl de los recuerdos aquella otra frase de los jóvenes de antaño de 'Mamá quiero ser artista'. Al menos así se detecta en los últimos datos, estudios e informes que manejan las instituciones y organizaciones del ramo de un año a esta parte. Aunque tampoco este camino de retorno a la tierra está exento de problemas y complicaciones.
Ante el estallido de las burbujas inmobiliaria, energética y financiera, la sociedad en general y la jienense en particular, con más motivo quizás por el enorme peso que el sector primario tiene en nuestro PIB, está volviendo la vista hacia los sectores de la economía real. Y ahí la agricultura es una realidad incuestionable y tiene potencial para contribuir al desarrollo de la provincia.
«El campo jienense tiene futuro», reconocen desde UPA, ASAJA y COAG en Jaén, sobre todo «si las administraciones públicas, el sector financiero y la reforma de la PAC echan una mano», señala Antonio Jesús Pulido, responsable del área de juventud de COAG Jaén.
Y es que en estos momentos hay más de un millar de expedientes de oros tantos jóvenes andaluces, de los que unos 300 corresponden a la provincia de Jaén, «esperando que se resuelva su ayuda para poder incorporarse al sector agrario o para mejorar sus explotaciones, sin que las administraciones públicas, Junta y Estado, estén dando respuesta», manifiesta Sebastián Gasco, de ASAJA Jaén, quien añade que en Andalucía llevan 3 años, desde 2010, sin convocarse las ayudas que sobre el papel se recogen para facilitar que los jóvenes se incorporen al campo.
En la actualidad existen tres líneas de ayudas públicas para favorecer que los jóvenes se incorporen a la actividad agraria. Se trata de ayudas que en un 70% financia la Unión Europea y el 30% restante entre Estado central y la Junta de Andalucía a partes iguales. La actual situación de crisis económica y los recortes presupuestarios por el dichoso ajuste presupuestario están haciendo que dichas ayudas no se convoquen o, si se convocan, «el pago de las mismas tarde tres o cuatro años en llegar», manifiesta Pulido.
Los datos
Según el estudio de campo 'Juventud Agraria, en busca de una nueva identidad profesional', elaborado por COAG en colaboración con la Confederación de Mujeres del Medio Rural (Ceres) y el Ministerio de Agricultura, más de la mitad de los jóvenes agricultores españoles (53%) trabajan en la actualidad por cuenta propia, seguido de un 32% que lo hace para el negocio o explotación familiar. La figura de ayuda familiar queda reducida a un 5%. La incorporación se sigue produciendo a través de los propios familiares (70%) o por iniciativa propia como emprendedor (30%).
En el año 2010, según datos de la Comisión Europea, solamente el 5,3% de los agricultores españoles se encontraban por debajo de los 35 años de edad, mientras el 56,3% sobrepasaba los 55 años. Es decir, tenemos 10 agricultores mayores de 55 años por cada agricultor menor de 35 años.
Efectivamente, como confirma desde UPA Jaén Juan Luis Martínez, fruto de esa crisis y la falta de empleo, «estamos detectando un incremento de jóvenes en tareas agrarias, sobre todo en tareas por cuenta ajena que antes realizaban trabajadores de otras provincias o incluso inmigrantes», y una incorporación mas lenta en el caso de jóvenes con sus propia explotación. Cuando esto último se produce, «en la mayor parte de los casos se produce a través de la familia, en explotaciones que los padres ya no pueden llevar», señala Pulido.
Por otra vía es imposible esa incorporación, dadas las dificultades de acceder al crédito y las normativas públicas vigentes. «Ahora mismo es impensable que un joven que quiera ser agricultor pueda tener financiación para comprar su propia explotación. Entre otras cosas, porque también la propia PAC actúa como tapón, creando mucha desconfianza en el régimen de alquileres por el sistema de ayudas y el temor de los propietarios a perder esos derechos», comenta Gasco.
Hay futuro
Pese a esas trabas e inconvenientes, los responsables de las tres organizaciones agrarias más representativas en la provincia, coinciden en una cosa: "El campo tiene futuro', aunque a la hora de diseñar esa incorporación de los jóvenes disientan en la fórmula en que hay que llevarla a cabo.
Para Sebastián Gasco, el joven que quiera empezar su actividad en el sector agrario «tiene que asegurarse muy bien de contar con los derechos del pago único que llega de la Unión Europea, porque eso va a ser al final lo único con lo que va a contar». Por su parte, Antonio Jesús Pulido, anima a los jóvenes jienenses a incorporarse a la actividad agraria porque «es un sector que nunca va a decaer. Tenemos la costumbre de comer y este sector produce alimentos, por eso creo que siempre va a tener futuro», aunque matiza que se necesita «un mayor esfuerzo por parte de las administraciones públicas por mejorar el funcionamiento de las ayudas».
Finalmente, Juan Luis Martínez, también asegura que «el sector tiene futuro a poco que las políticas que llegan desde Europa pongan un poco de sentido común y racionalidad en los sistemas de las ayudas. Además, yo le diría a los jóvenes que otra ventaja que tiene es la de ser tu propio jefe, aunque eso conlleve también inconvenientes».

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