EL "PIOJO VERDE"

Hasta los que no vivieron aquellos años tristes y penosas han oído hablar del "Piojo Verde". En Granada, como en todas partes de España, aquella epidemia causó una cierta mortandad.

Ello no sorprende porque las circunstancias de miseria y abandono que la guerra recién terminada, había motivado en las capas sociales más populosas , hicieron que, entre ellas la virulentas epidemia se cobrara el número de victima más elevada.

La plaga que se propagaba por el piojo de los vestidos, el llamado cientificamente "Pediculus vestimenti" no podía sorprender, es cierto, en aquel clima de generales padecimientos, campos de cultivo de las más diversas enfermedades, sobre todo las de carácter contagioso. Así, a las tubercolosis que ya mordía en los pulmones a muchos granadinos se sumo el piojo verde trágicos invierno de 1.941.

Sus síntomas eran aparatos: fiebres alteraciones del sistema nerviosos, temblores delirios, trastornos agresivos erupciones.

Al final, la muerte en la mayoría de los casos, porque poco en lo que se podría hacer. En principio sonaba como en chiste aquello del "piojo verde", pero pronto cundió el tenor cuando la enfermedad empezó a hacer estragos entre los presos de las cárcel, los acogidos al asilo, los niños de los colegios y las casas de vecinos, tantas en condiciones realmente insulables.

No había desgraciadamente, tratamiento para la epidemia. Los colegios al igual que los del resto de España atendieron  la orden del misterio de Educación y cerraron por evitar contagios entre los escolares. Estos, a pesar de todo ya se habían pelado a "rape", como elemental precaución.

También se pelo "a cero" a los mendigos y a los vagabundos que curiosamente, abundan  mucho entonces, a pesar de ser obligatorio el salvoconducto para desplazarse de un sitio a otro del país.

Como aún no se había descubierto el "DDT", las medicinas profilacticas de desinsectación apenas daban resultados. Y algo aún más dramático: era tal el grado de pobreza de mucha gente, que se resistía a entregar sus ropas para que las limpiaran  de parásitos, porque el tratamiento dejaba las miseras ropas aún mas harapientas y no tenia otras que ponerse.

Así que seguían con sus piojos muriendo de resultas de su enfermedad en muchas ocasiones y otras contagiando a la gente en calles vehículos y lugares públicos.-

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