MALAGA HOY
Cientos de personas participaron ayer en el IV Día de la Bicicleta Solidaria
Un domingo por la mañana, buen tiempo, ganas de montar en bicicleta por unas calles sin coches cortadaspara la ocasión, y una causa benéfica. Era la tormenta perfecta para que centenares de malagueños disfrutaran ayer en la celebración del IV Día de la Bicicleta Solidaria que tuvo lugar por la mañana organizado por la Escuela Cofrade de Málaga.
La ruta partió desde el faro del parque Huelin a las 12:00 y se llegóhasta la rotonda de Sacaba Beach tras circular por las calles Antonio Soler, Tomás Echeverría, el paseo marítimo Antonio Machado y la calle Pacífico. De regreso, se pasó también por la rotonda de entrada al puerto por San Andrés y la calle Orfila.
No se trataba de ninguna competición sino de echar un buen ratocon la familia. De hecho, se pudo ver a lo largo de todo el trayecto a muchos padres con sus hijos que, equipados con sus cascos, no paraban de sonreír y de hacerse comentarios unos a otros.
La finalidad de este encuentro era solidaria. Todos los que se apuntaron pagaron un euro como inscripción y, además, debían aportar un kilo de algún alimento. El beneficiario es la Fundación Padre Enrique Huelin, que ayuda a las personas con necesidades y máxime en estos momentos de dura crisis económica. En su primera edición lograron 150 kilos de comida y, una vez se ha popularizado, ya se recoge una tonelada.
En cualquier caso, la idea era amenizar la mañana y darles un aliciente extra a los pequeños, por lo que se repartieron cuatro premios a la bici más joven, a la más veterana, a la más original y a la familia más numerosa. Los niños, además, participaron en todo tipo de juegos y había monitores que les pintaban la cara gracias a la organización de la asociación Ruedas Redondas.
La jornada dejó un buen sabor de boca tanto a los participantes como a los miembros de la fundación, que ahora tienen mucho trabajo por delante para seguir ayudando a los demás.
La ruta partió desde el faro del parque Huelin a las 12:00 y se llegó
No se trataba de ninguna competición sino de echar un buen rato
La finalidad de este encuentro era solidaria. Todos los que se apuntaron pagaron un euro como inscripción y, además, debían aportar un kilo de algún alimento. El beneficiario es la Fundación Padre Enrique Huelin, que ayuda a las personas con necesidades y máxime en estos momentos de dura crisis económica. En su primera edición lograron 150 kilos de comida y, una vez se ha popularizado, ya se recoge una tonelada.
En cualquier caso, la idea era amenizar la mañana y darles un aliciente extra a los pequeños, por lo que se repartieron cuatro premios a la bici más joven, a la más veterana, a la más original y a la familia más numerosa. Los niños, además, participaron en todo tipo de juegos y había monitores que les pintaban la cara gracias a la organización de la asociación Ruedas Redondas.
La jornada dejó un buen sabor de boca tanto a los participantes como a los miembros de la fundación, que ahora tienen mucho trabajo por delante para seguir ayudando a los demás.
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