La Federación de Hostelería plantea al
consejero de Turismo sus reclamaciones y propuestas para que la
provincia de Granada mejore como destino y se aleje del turismo 'low
cost y low cuality'
No hay fórmulas secretas para el éxito, pero el binomio
Cultura-Congresos se acerca, y mucho. Así lo consideran al menos los
empresarios turísticos, que reivindican una apuesta decidida por este
'paquete' para que Granada se posicione aún mejor como destino y se
minimice la estacionalidad. La Federación Provincial de Empresas de
Hostelería y Turismo de Granada se encargó el pasado lunes de trasladar
esta propuesta al nuevo consejero de Turismo y Deporte, Francisco Javier
Fernández, con el que mantuvo un "fructífero" encuentro en el que los
empresarios tuvieron la oportunidad de plantear todas sus exigencias y
propuestas al nuevo titular de la Consejería.
En la reunión de trabajo, que no tuvo limitación de tiempo, intervinieron los representantes de las principales asociaciones provinciales y territorios integrados en la Federación. Primero fue el presidente de la patronal, Trinitario Betoret, el que planteó los grandes problemas "estructurales" que afectan al conjunto del sector, y las posibles soluciones que deben impulsarse desde la Consejería. Betoret sacó a relucir la importancia que para un destino patrimonial como Granada tiene la cultura y el turismo de negocios. "La cultura es sinónimo de turismo de calidad, de más gasto, de más pernoctaciones y de una visita sosegada", explicó Betoret, que destacó que si a esto se sumara una apuesta de las administraciones por el Convention Bureau -resucitado por los propios empresarios- y el Palacio de Congresos, "la situación de Granada como destino sería totalmente diferente".
El turismo de negocios, estrechamente vinculado a la oferta cultural y de ocio, supondría un cambio radical para el sector granadino, que podría empezar a recuperar la rentabilidad perdida llenando sus plazas de lunes a jueves. De ahí que Trinitario Betoret pidiera al consejero una mayor implicación de la Junta de Andalucía en una infraestructura "magnífica" como el Palacio de Congresos, cuya gestión está actualmente en manos privadas. El objetivo último es alejar a Granada del turismo "low cost y low cuality", ese que venden, por ejemplo, las viviendas de uso turístico, otro de los grandes frentes de batalla de la Federación.
El presidente de los empresarios también destacó la importancia de que la Federación tenga voz en el Patronato de la Alhambra y la relevancia de una estrategia promocional que no se olvide de ninguno de los encantos de la provincia.
Por su parte, el presidente de la Asociación Provincial de Bares y Restaurantes, Juan Luis Álvarez, reivindicó la puesta en valor la gastronomía, unida también a ese binomio cultura-congresos, y la imperiosa necesidad de reconvertir la tapa para que vuelva a sus orígenes. "La tapa está muy mal entendida por algunos, no es una obligación. Tenemos que poner tapas de calidad", apuntó Álvarez en el encuentro.
En el encuentro también se solicitó una regulación de los servicios turísticos y se puso en conocimiento del consejero la problemática que afecta al colectivo de guías turísticos desde que se liberalizó el mercado, haciendo especial hincapié a los free tours que recorren Granada haciendo rutas gratis sin licencia y a cambio de un donativo.
Los problemas del turismo no son los mismos en todos los territorios. De ahí que desde la zona Norte hicieran hincapié en la necesidad de una estrategia de promoción en las comunidades más cercanas al destino, como Madrid, Murcia o el Levante; mientras que desde la Costa se puso de manifiesto el grave problema de mantenimiento de las playas durante los meses de invierno; y desde la Alpujarra se señaló la importancia de sensibilizar a la población de las ventajas de la candidatura a Patrimonio Mundial.
En la reunión de trabajo, que no tuvo limitación de tiempo, intervinieron los representantes de las principales asociaciones provinciales y territorios integrados en la Federación. Primero fue el presidente de la patronal, Trinitario Betoret, el que planteó los grandes problemas "estructurales" que afectan al conjunto del sector, y las posibles soluciones que deben impulsarse desde la Consejería. Betoret sacó a relucir la importancia que para un destino patrimonial como Granada tiene la cultura y el turismo de negocios. "La cultura es sinónimo de turismo de calidad, de más gasto, de más pernoctaciones y de una visita sosegada", explicó Betoret, que destacó que si a esto se sumara una apuesta de las administraciones por el Convention Bureau -resucitado por los propios empresarios- y el Palacio de Congresos, "la situación de Granada como destino sería totalmente diferente".
El turismo de negocios, estrechamente vinculado a la oferta cultural y de ocio, supondría un cambio radical para el sector granadino, que podría empezar a recuperar la rentabilidad perdida llenando sus plazas de lunes a jueves. De ahí que Trinitario Betoret pidiera al consejero una mayor implicación de la Junta de Andalucía en una infraestructura "magnífica" como el Palacio de Congresos, cuya gestión está actualmente en manos privadas. El objetivo último es alejar a Granada del turismo "low cost y low cuality", ese que venden, por ejemplo, las viviendas de uso turístico, otro de los grandes frentes de batalla de la Federación.
El presidente de los empresarios también destacó la importancia de que la Federación tenga voz en el Patronato de la Alhambra y la relevancia de una estrategia promocional que no se olvide de ninguno de los encantos de la provincia.
Por su parte, el presidente de la Asociación Provincial de Bares y Restaurantes, Juan Luis Álvarez, reivindicó la puesta en valor la gastronomía, unida también a ese binomio cultura-congresos, y la imperiosa necesidad de reconvertir la tapa para que vuelva a sus orígenes. "La tapa está muy mal entendida por algunos, no es una obligación. Tenemos que poner tapas de calidad", apuntó Álvarez en el encuentro.
En el encuentro también se solicitó una regulación de los servicios turísticos y se puso en conocimiento del consejero la problemática que afecta al colectivo de guías turísticos desde que se liberalizó el mercado, haciendo especial hincapié a los free tours que recorren Granada haciendo rutas gratis sin licencia y a cambio de un donativo.
Los problemas del turismo no son los mismos en todos los territorios. De ahí que desde la zona Norte hicieran hincapié en la necesidad de una estrategia de promoción en las comunidades más cercanas al destino, como Madrid, Murcia o el Levante; mientras que desde la Costa se puso de manifiesto el grave problema de mantenimiento de las playas durante los meses de invierno; y desde la Alpujarra se señaló la importancia de sensibilizar a la población de las ventajas de la candidatura a Patrimonio Mundial.
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