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Revestimientos Juncaril, al borde de la quiebra por los impagos del consorcio europeo que construye el millonario edificio de la Alianza en Bruselas
La futura sede de la OTAN en Bruselas (Bélgica) va camino de convertirse en la versión europea de la ampliación Canal de Panamá y, por el camino, salpicar duramente a un mediana empresa de Albolote. En todos sitios cuecen habas y no solo en España. Cuando la Alianza Atlántica decidió renovar sus instalaciones europeas en la capital belga y construir un nuevo y mastodóntico edificio, la obra salió a concurso público. La adjudicación recayó finalmente en el consorcio belga-holandes BAM Alliance, que derrotó a multinacionales españolas como Sacyr -la protagonista del Canal de Panamá-, OHL o ACS El precio, 456 millones de euros, se situó en más de 200 millones por debajo de lo estipulado. BAM Alliance inició los trabajos, pero a principios de este año empezó a ralentizarlos y reclamar una ampliación del presupuesto en 245 millones, es decir, casi un 40% más del precio fijado cuando ganó el concurso.
Entre las víctimas del desaguisado se encuentra ahora Revestimientos Albolote SL, un empresa de Albolote que fue subcontratada por Cedox, compañía coparticipada por la sevillana Chavsa y la madrileña Cador -en Bélgica está prohibidas las uniones temporales de empresas y por eso formaron una entidad nueva entre ambas-. Cedox se adjudicó por 38 millones de euros los trabajos para acabar los espacios interiores del nuevo cuartel general de la OTAN. A principios de este mes decidió detener las obras ante los impagos que estaba sufriendo por parte de BAM Alliance y ahora, según el diario ABC de Sevilla, baraja incluso la rescisión del contrato por 4,5 millones de euros -esta semana que viene será clave para ello-.
Entre los proveedores que se han visto perjudicados por la decisión de Cedox se encuentra Revestimientos Juncaril, una empresa familiar que regentan los hermanos Francisco y Raúl Regüejo y que lleva «tres meses sin cobrar», según explicó el primero de ellos a IDEAL. «Nos pagaban con pagarés a 60. Lo han venido haciendo hasta el mes pasado, pero cuando fuimos a cobrarlos nos advirtieron que no recibiríamos el dinero. Ahora, para este mes, nos han dicho lo mismo», detalla Francisco Regüejo, cuya empresa fue contratada para realizar revestimientos de yeso en el interior de la sede.
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